domingo, 18 de diciembre de 2016

TECNOLOGIA DEL FUTURO: IMPRESORAS 3D

¿Qué es una impresora 3D?


Una impresora 3D es una máquina capaz de realizar réplicas de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un diseño hecho por ordenador, descargado de internet o recogido a partir de un escáner 3D.


Surgen con la idea de convertir archivos de 2D en prototipos reales o 3D. Comúnmente se ha utilizado en la prefabricación de piezas o componentes, en sectores como la arquitectura y el diseño industrial. 



En el sentido original del término se refiere a los procesos en los que secuencialmente se acumula material en una cama o plataforma por diferentes métodos de fabricación, tales como:
  1. Polimerización 
  2. Inyección de aporte
  3. Inyección de aglutinante
  4. Extrusión de material
  5. Cama de polvo
  6. Laminación de metal
  7. Depósito metálico.

Modelos

  • De sinterización láser, donde un suministrador va depositando finas capas de polvo de diferentes metales (acero, aluminio, titanio...) y un láser a continuación funde cada capa con la anterior. 
  • De estereolitografía, donde una resina fotosensible es curada con haces de luz ultravioleta, solidificándola. 
  • De compactación, con una masa de polvo que se compacta por estratos. 
  • De adición, o de inyección de polímeros, en las que el propio material se añade por capas.

Clasificación:


Impresoras 3D de tinta: utilizan una tinta aglomerante para compactar el polvo. El uso de una tinta permite la impresión en diferentes colores.


El polvo compositivo utilizado puede ser a base de escayola o celulosa (el más común es el de escayola). El resultado es bastante frágil, por lo que conviene someter la pieza a una infiltración a base de cianocrilato o epoxi para darle la dureza necesaria. La ventaja es que es un método más rápido y económico, aunque las piezas son más frágiles.


Impresoras 3D láser: Es un láser que transfiere energía al polvo haciendo que se polimerice. Después se sumerge en un líquido que hace que las zonas polimerizadas se solidifiquen.


Estos materiales admiten el pulido posterior de la pieza, al contrario que las impresoras 3D de tinta. La ventaja es que las piezas son más resistentes, aunque el proceso es más lento y más costoso.
 


La tecnología FDM o FFF es la más extendida. Funden filamentos plásticos (ABS, PLA, TPUV,...) y son utilizadas habitualmente para prototipado rápido. Cuentan con un enorme potencial y son las que mayor presencia tienen en el mercado. 




Usos actuales


En medicina


En Estados Unidos, la FDA aprobó en agosto de 2015 el primer medicamento que puede ser producido por impresión 3D. El medicamento se llama Spritam y se utiliza para el tratamiento de la epilepsia.

Existen impresoras que son capaces de crear guías quirúrgicas y modelos dentales. Las guías quirúrgicas se usan para que el dentista sepa exactamente dónde debe colocar un implante.

Pero lo que es más sorprendente es que ya se han realizado implantes de prótesis más allá de la odontología. Es el caso de un estudiante de secundaria de Colorado, que ha creado una prótesis robótica con una impresión 3D. Este brazo robótico tiene un coste de 500 dólares, unas 160 veces inferior a los que se construyen por los métodos tradicionales. El brazo es controlado por ondas cerebrales y tiene un diseño robusto y avanzado. 


Trasplantes


Mucha gente sufre accidentes que le provocan heridas tan graves que necesitan una reconstrucción de algunas partes del cuerpo. Existen dos casos: que necesiten coger piel de una parte del cuerpo y colocarla en la lesión, cosa muy dolorosa, o que necesiten reconstruir algún hueso. En ambos casos las impresoras en tres dimensiones pueden ayudarnos.

  • En el primer caso, se ha dado la primera creación de un material con propiedades parecidas a las del tejido humano. Este tipo de material está compuesto por miles de gotas de agua conectadas y encapsuladas dentro de películas de lípidos y pueden llevar a cabo algunas de las funciones de las células, e interactuar con los demás tejidos de nuestro cuerpo.  
  • En el segundo caso, Gracias a las nuevas tecnologías de modelado en 3D, se pueden realizar  una selección de partes a reemplazar y se imprimen en 3D, implantando estas mediante una operación.  

Órganos


En las impresoras 3D usadas para crear órganos se usan células vivas como material para imprimir. A partir de éstas es posible generar un órgano para implantárselo a una persona. Es uno de los objetivos más esperados, ya que hay enormes colas de espera para que las personas que necesitan un órgano. 




Otros


La escoliosis es una enfermedad en la que la columna vertebral sufre una curvatura en forma de S o de C. Cuando esta curvatura es mayor de un número determinado de grados es necesario el uso de un corsé. Mediante un escaneo del cuerpo del paciente se obtienen las medidas exactas y se imprime este corsé, pudiendo tener distintos estilos y ser personalizable. Además es transpirable, por lo que aumentará también la comodidad y durabilidad.10

Por último, hacemos referencia a la inmovilización de un miembro del cuerpo debido a una fractura. Cortex Exoskeleton es un proyecto que usa una impresora 3D para crear una pieza de inmovilización con la medida perfecta de cada paciente. 




En automoción


Ford lleva desde finales de los años 80[1] utilizando esta tecnología en el diseño para disponer de los componentes físicamente antes de su producción final.


En el espacio


Tanto la agencia espacial estadounidense, la NASA, como la europea, la ESA, están trabajando en el uso de impresoras 3D en el espacio que les permitan crear componentes y herramientas que se puedan imprimir directamente en el espacio, ahorrando en espacio y peso.


En la industria


Diseño de casi cualquier tipo de zapatilla deportiva con diferentes compuestos y colores.


En la alimentación


Pasando por la fabricación de pasteles de chocolate (ya que una impresora 3D por fundido no deja de ser como una manga pastelera que deposita una capa continua de crema) hasta la impresión de bases de pizzas.





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